como dar un masaje relajante

25.04.2012 13:54

Un masaje cabe entenderse como un método de evasión que puede darse y recibirse en casa, atendiendo a unas sencillas pautas. Eso sí, recordando siempre que se trata de aliviar -que no curar- molestias leves, o simplemente viendo en él una forma de tranquilizarse, recuperar fuerzas y dejarse mimar.

 

  • El tacto es muy importante al transmitir ciertas sensaciones a la persona que se va a procurar un masaje. Las manos transmiten seguridad, sensibilidad y flexibilidad. Si no son fuertes, se puede ayudar con el peso del cuerpo para aumentar la presión, pero siempre han de estar seguras y convencidas.

     

  • Como no se dispondrá de camilla, hay que buscar una superficie firme y cómoda. El suelo no lo es, pero sí la cama o un simple colchón. La espalda debe quedar en horizontal y sobre todo, la persona que recibirá el masaje ha de estar cómoda. Las embarazadas, siempre de costado.

     

  • Elegir una habitación tranquila, lejana de la cocina o de despensas que emitan olores, evitando corrientes de aire.

     

  • Crear un ambiente cálido, que ayude la relajación. La musicoterapia cada vez cuenta con más adeptos, pero una charla agradable puede ser igual de tranquilizante. Se debe evitar la luz directa y demasiado intensa, ya que obligaría a la persona a contraer los párpados.

     

  • Se pueden usar aceites balsámicos, suaves y neutros, o simplemente cremas hidratantes. Su función es nutrir la piel y ayudar a las manos inexpertas a deslizarse suavemente.